El promedio indica que 22 personas fallecen a diario en todo el territorio. Buenos Aires y Santa Fe concentran casi la mitad de los casos. Las políticas oficiales en la materia persiguen el objetivo de reducir un 50% la cantidad en cinco años.
Según un estudio realizado por el Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), nuestro país figura segundo entre las 18 naciones de Latinoamérica con mayor cantidad de accidentes de tránsito: en Argentina, por cada 100 mil habitantes, hay 28,5 muertes anuales (el índice había sido de 26,2 en 2006); mientras que México (el primero del ranking) ostenta casi 30 fallecimientos sobre 100 mil. Lejos quedan Brasil (18,5), Chile (13,1), Uruguay (17,2) y Venezuela (19,3).
Por su parte, desde la ONG Luchemos por la Vida, explicaron a Algo en Común que hoy en Argentina mueren 22 personas por día en accidentes de tránsito, sin poder hasta el momento
contar con un registro certero de las personas que resultan heridas. Entre 1994 y 1995, el país llegó a un pico de 1.450 muertes por millón de vehículos, cifra que ha comenzado a descender. Esto no indica que se haya aprendido la lección, porque aún está lejos de países como España, Estados Unidos o Suecia, que no sobrepasan los 150 fallecimientos por millón de rodados.
Al respecto y en el marco de la conmemoración del Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes de Tránsito - donde se proclamó por el funcionamiento del Registro Único
de Infractores-, el Ing. Fabián Pons, gerente general del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI), reconoció la importancia de «que el Gobierno haya tomado como política de estado el tema de la seguridad vial, con la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y una propuesta de reducción de muertes en un 50% en cinco años».
Al día de hoy, los accidentes de tránsito se encuentran entre
las principales causas de muerte a nivel mundial: cada año dejan un saldo de 1.200.000 víctimas fatales. En la Argentina se estima que la cifra es ya de 8.000. De no implementar acciones urgentes, la OMS alerta que el número de heridos, discapacitados y muertos por incidentes viales continuará aumentando y que, a medida que crezca la cantidad de vehículos, los traumatismos por colisiones de tránsito se convertirán en la octava causa de muerte para el año 2030.
Buenos Aires, sin registro de tránsito
Los peatones que circulan diariamente por la ciudad, también tienen un grado de responsabilidad. El Doctor Jorge Rodríguez, de la Asociación Respeto por el Peatón, sostuvo
que «todos los actores tenemos una responsabilidad porque, antes que nada, somos peatones». Asimismo, Rodríguez reconoció que «se incumple muchísimo y nadie sanciona». Es más, destacó Rodríguez, no sólo incumple el argentino, por efecto contagio, también los turistas: «Acá vienen suizos, franceses, ingleses, que en su país cumplen las normas, pero ven que, en la Plaza de Mayo, todo el mundo cruza por la mitad de la calle y, entonces, ellos comenten infracciones que en su país no cometerían».
Asimismo, opinó que «el gobierno solo ve el negocio, el 99% de las multas fotográficas son para recaudar, no para mejorar el tránsito. Todas las medidas que se adoptan tienen objetivos económicos, como los parquímetros o las zonas de estacionamiento».

Cuando se terminan las campañas
Cuando, en 2004, el Gobierno de la Ciudad comenzó a aplicar los controles y a penalizar con multas, el 86% de los conductores de automóviles llevaba el cinturón puesto. Hoy, sólo
el 65% los utiliza. Esta disminución evidencia que las campañas son más efectivas mientras duran los controles. Según Rodríguez, el problema está en que «no se toma al infractor como a un delincuente vial sino como a un hombre que tiene que pagar una multa».
En Estados Unidos, el mensaje es inequívoco de arriba hacia abajo. El no respectar las normas de tránsito implica cumplir una sanción, y reclamar una infracción bien labrada, implica
que esa sanción se duplica. «Si el juez ve que se utilizó el sistema judicial para apelar una infracción bien hecha, puede dar hasta 30 días de arresto», afirmó Rodríguez, y se quejó:
«acá todos podemos hacer lo que queramos , porque lo peor que nos puede ocurrir es que nos llegue la multa y, es más, siempre y cuando no tenga que vender el auto o renovar el
registro, si -habiendo recibido la multa- el infractor no se presenta, no pasa absolutamente nada».::
Mas información: http://www.mediata.com.ar/acrevista/revistas/revista035.pdf

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