Globalizacion y Cultura
Desde sus comienzos como fenómeno mundial, la globalización se ha definido de una y mil maneras distintas, a fines explicativos tomaremos a la Real Academia Española, que define este fenómeno como: “Tendencia de los mercados y de las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales”. Si bien es bastante genérica, también lo es el fenómeno, la globalización es todo, o como muchos la llaman la mundialización.
Algunos definen el comienzo de la globalización con la llegada de los españoles a América, otros con la revolución industrial, pero lo cierto es llego para quedarse y que está entre cada uno de los habitantes del planeta, los que están dentro del sistema o fuera, porque nada escapa del fenómeno de la globalización.
Los medios, las multinacionales, las corporaciones financieras, los bloques políticos, las uniones estratégicas, las guerras por recursos, el hambre, el desempleo y la crisis financiera, son algunos de los hijos de la globalización.
Gracias a la propaganda imperialista de mediados de siglo hacia delante y con el ojo puesto en las clases medias (definidas como muy homogéneas en su composición y en sus valorizaciones sociales) se logra sugestionar el sistema de costumbres y valor hacia donde el mercado lo requiere. Utilizando siempre la exaltación de la moral, la necesidad de restaurar los cimientos del orden amenazados, la familia, la religión, la propiedad.
Ahora bien, el desarrollo de la tecnología es otro punto a considerar. El avance en los dispositivos y las comunicaciones, como internet, la telefónica celular y la televisión digital, hacen de la tecnología un pilar fundamental de este fenómeno. Tanto historiadores como economistas plantean a los medios de comunicación, el marketing y la publicidad, como instrumentos de la expansión ideológica del capital.
Son estos medios de producción y difusión de gran importancia en la uniformización y mundialización de las estructuras de dominio; con los productos, se incorpora una forma de entender la sociedad y sus relaciones, una concepción general de la vida, que responde a los parámetros de la ideología dueña de los medios de producción.
Solo puede entenderse porque se miran series en ingles, porque se come malvavisco, o porque se importan productos, que pueden ser producidos en el país, si se lee entre líneas, al reconocer las condiciones de producción de esos mensajes y el origen de esas publicidades. Desde este punto de vista radios, televisiones, industrias productoras de películas como Hollywood, responden a patrones, que, por encontrarse frente a una masa activa de consumidores resultan familiares o comunes productor de otros países, tomados como normales o corrientes.
El sistema capitalista neoliberal garantiza la apertura de los mercados para la globalización. Ahora podríamos definirla como sistema de gobierno encabezado por el G8, como poder ejecutivo, la ONU como poder legislativo y la OTAN como poder judicial, todo financiado al FMI y al Banco Mundial como ministerio de economía.
Como decía el gran Fontanarrosa:
“Desde ese punto de vista, los argentinos estamos ya completamente modernizados.
Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen porque sus idiomas son pobres, o porque tienen lenguajes de reciente creación, como el de la Economía o la Informática, nosotros, más generosos, hemos ido más allá. Adoptamos incluso las que no nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos”
Informacion Adicional:
www.elmundo.es/especiales/2001/07/sociedad/globalizacion/ - 9k -
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